Si usted está sufriendo de molestias como pesadez, hinchazón y cansancio en las piernas o tobillos, es posible que padezca de una insuficiencia venosa conocida como las várices.
¿QUÉ SON LAS VÁRICES?
Las várices, denominadas también venas varicosas, son una dolencia médica común que afectan a personas de todas las razas. Se calcula que 25 millones de personas en los Estados Unidos y 40 millones en Europa padecen síntomas dolorosos de várices causadas por la insuficiencia venosa.
Las várices son dilataciones venosas que se localizan en las piernas y pueden visualizarse como pequeñas lesiones superficiales de la piel conocidas como “arañas vasculares” o se pueden presentar como venas gruesas, abultadas o nudosas en las piernas.
Además del dolor, hinchazón y cansancio de las piernas y tobillos, las várices pueden producir sensación de ardor, picazón o latidos. De no tratarse, las várices también pueden producir cambios en la piel como decoloración, inflamación e incluso úlceras.
¿Cuáles son los síntomas de las várices?
- Dolor
- Hinchazón
- Cansancio
- Hormigueo
- Picazón y ardor
- Venas marcadas
¿POR QUÉ SE PRODUCEN LAS VÁRICES?
Para entender el mecanismo por el cual se producen las várices, es necesario conocer que en las piernas sanas, las venas tienen válvulas que permiten que la sangre retorne al corazón y no caiga por efecto de la gravedad. Cuando estas válvulas no se cierran adecuadamente, la sangre se acumula en las venas provocando presión, hinchazón y las dilataciones venosas conocidas como las várices.
El origen de este problema tiene un claro componente hereditario y con frecuencia son comunes en una misma familia. Asimismo, las personas que están de pie durante periodos prolongados, las mujeres que han tenido múltiples embarazos o toman anticonceptivos en dosis altas por prolongado tiempo; y las personas obesas pueden correr más riesgos de desarrollar las várices. La edad avanzada y el sedentarismo contribuyen también a su aparición.
¿CÓMO SE DIAGNOSTICAN LAS VÁRICES?
La presencia de várices puede ser evidente en la simple exploración física de las piernas y muchas veces el paciente suele acudir al cirujano con el diagnóstico ya hecho de su propia observación. No obstante, es muy importante precisar qué tipo de várices y venas varicosas son y qué áreas están afectadas, ya que existen tratamientos médicos para combatir las várices, y como en todas las enfermedades, el tratamiento de varices varía según el grado de complejidad de la dolencia. Para este diagnóstico es necesario realiar una ecografía doppler venosa de miembros inferiores.
CONSIDERE ESTA SOLUCIÓN PARA LAS VÁRICES
Para aquellos pacientes diagnosticados con el tipo de várices más desarrolladas, hasta hace poco solo existía como alternativa de tratamiento de várices la safenectomía, una cirugía que consiste en extirpar la vena varicosa afectada. Hoy en día, existe un tratamiento moderno de varices denominado Ablación Venosa por medio una microespuma ecodirigida E.N.O.F, ofreciendo una alternativa menos invasiva y dolorosa que el extirpamiento quirúrgico de las venas varicosas.
Para el tratamiento de las lesiones varicosas más superficiales conocidas como “arañas vasculares” se usa la escleroterapia, que consiste en inyectar una solución esclerosante en las venas afectadas, provocando su inflamación, fibrosis y posterior cierre. Pueden ser necesarias varias consultas para que estas venas desaparezcan en su totalidad.